La transmigración de los cuerpos

La transmigración de los cuerpos Yuri Herrera lakriticona

“Vicky no podía entender. Vicky era hermosa y estaba acostumbrada a cruzar una habitación con paso firme, jalar de los huevos a quien se le antojara y arrojarlo a su cama sin que le sorbiera el seso. Nunca había tenido que esforzarse para tener con quien coger, y eso a él le daba un poco de lástima, así como le daban lástima los que no saben lo que se siente al ver una gran ciudad por primera vez porque han crecido en ella, o el que no recuerda lo que es sentirse guapo por primera vez, o por primera vez besar a alguien a quien parecía imposible besar; no sabe de milagros”

 

Lo primero que me llamó la atención de La transmigración de los cuerpos fue el rojo intenso de su portada. Yuri Herrera. Nunca había oído hablar de este autor mexicano. Tuve el libro en las manos un par de veces antes de decidirme a comprarlo. Al final me convenció un dependiente majísimo de La Central. “Te sorprenderá su capacidad para crear personajes”, me dijo. La clavó. Más…

Después del terremoto

Después del terremoto Haruki Murakami laKriticona

“Por muy lejos que uno vaya, jamás puede huir de sí mismo”

 
Se acaba de publicar en España (marzo de 2013) este compendio de relatos que Haruki Murakami escribió en el año 2000, Después del terremoto. Todos tienen un protagonista común, el terremoto que asoló Kobe el 17 de enero de 1995. La novela es muy cortita, apenas seis historias después de la tragedia, pero a mí me ha sabido a poco. Más…

La Caverna

La caverna José Saramago lakriticona

 “No es nada que no debiésemos esperar, más pronto o más tarde tenía que suceder, el barro se raja, se cuartea, se parte al menor golpe, mientras que el plástico resiste a todo y no se queja, La diferencia está en que el barro es como las personas, necesita que lo traten bien, El plástico también, pero menos”

 

Siempre que leo a Saramago una tristeza enorme se instala en mi pecho, como si éste fuera capaz de albergar todos los océanos del mundo. Me encanta cómo escribe, lo que cuenta, cómo lo cuenta. La Caverna ha sido el último, pero sentí lo mismo que cuando tuve en las manos El Hombre Duplicado, Ensayo sobre la lucidez y, sobre todo, Ensayo sobre la ceguera, un libro crudo, terrible, descarnado que dibuja con precisión la mezquindad a la que puede llegar el ser humano. Premio Nobel de Literatura en 1998, para mí Saramago más que escritor es filósofo. Lo demuestra en La Caverna , donde representa El Mito de la Caverna de Platón. Más…

Marineros que surcan los cielos

marineros que surcan los cielos Vicent J. Martínez  

“El universo es tan inmenso que parece presuntuoso intentar explicarlo. En efecto, las escalas cósmicas de distancia y tiempo son descomunales. Remarcan, por su contraste clamoroso, nuestra pequeñez y lo efímero de nuestra existencia. Habitamos un planeta que gira alrededor de una estrella ordinaria, semejante a cien mil millones de estrellas más en nuestra Galaxia (…). La vida humana es muy breve en comparación con el devenir cósmico (…). Si una persona vive cien años, este lapso representa, en la historia del universo, un intervalo de tiempo equivalente al que espera una persona cualquier día hasta que un semáforo cambia de color, en comparación con la duración de su propia vida”

 

Lo que esperas un semáforo. Eso son cien años de nuestras vidas para el universo. Un grano de arena en una playa kilométrica. Un copo de nieve en la Artántida. Eso somos. Y, en cambio, tan importantes nos creemos. Cuando era niña, iba a todas partes con un atlas gigante. Me pasaba las horas mirando los planetas. El sol. Mercurio. Venus. La tierra. Marte. Júpiter. Saturno. Urano. Neptuno. Plutón. De niña soñaba con ser astrónoma y recitaba los planetas de carrerilla, a todas horas. Aún siento un vértigo inmenso cuando pienso en el universo, en que no somos más que motas de polvo, que nuestro venerado sol no es más que otro punto de luz que brilla en el cielo y que, un día, se apagará y cuando ese día llegue nadie recordará El Quijote, ni a Anna Karerina, ni a Shakespeare, ni al descubridor Colón. Más…

El Alquimista

El alquimista Paulo Coelho lakriticona  

“Si lo que tú has encontrado está formado por materia pura, jamás se pudrirá. Y tú podrás volver un día. Si fue sólo un momento de luz, como la explosión de una estrella, entonces no encontrarás nada cuando regreses. Pero habrás visto una explosión de luz. Y esto solo ya habrá valido la pena”

 

Tengo un amigo que una vez me dijo que todo el mundo se ha leído/recomienda tres libros: Los renglones torcidos de Dios, Los pilares de la tierra y El alquimista. Cuando él me lo dijo, hace diez años, yo no había leído ninguno. Ahora sólo me falta el de Los pilares de la tierra, libro que, reconozco, me da un poco de pereza, aunque luego lo leeré y me encantará, pero a priori, me dan para atrás las cosas que le gustan a todo el mundo. El Alquimista es el último que leí y me ha gustado (pero tampoco me ha vuelto loca). Es bello, de esos que te pintan una sonrisa, que te hacen creer en el ser humano, creer a secas. Te descubre que, a veces, tenemos las cosas más increíbles ante nosotros y no las vemos, cegados por los neones, las prisas, las ganas de más, más y más. Te revela que, a veces, necesitamos perderlo todo para volver a empezar, para empezar de verdad. Más…

El sentido de un final

El sentido de un final Julian Barnes lakriticona

“Nuestra vida no es nuestra, sino sólo la historia que hemos contado de ella. Contado a otros, pero, sobre todo, a nosotros mismos”

  

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Cuando me regalaron El sentido de un final, temblé. La sinopsis (cuatro amigos del colegio, una tragedia, la mirada desde la vejez al pasado) me recordó terriblemente a un libro cuyo título no recuerdo que me horrorizó hace unos cuantos años y no fui capaz de terminar cuando sólo me quedaban diez páginas por lo absurdo que era hacia donde se encaminaba. Creo, de hecho, que lo dejé una primavera en un banco, para que buscara él sólo otros ojos que comprendieran su relato, a los míos, completamente disparatado. No recuerdo su título, gracias a Dios que lo olvidé, pero sí que eran cuatro amigos que se conocen en un internado o un colegio, que uno vive una tragedia y que luego… Bueno, en fin, que no voy a dedicarle ni una palabra más a aquel que, por supuesto, con El sentido de un final de Julian Barnes poco más tiene que ver salvo eso, cuatro amigos, un colegio, una tragedia, la vejez. Más…

La casa que amé

La casa que amé Tatiana de Rosnay lakriticona

“Nadie recordará la calle Chidebert, la calle Erfurth, la calle Saint-Marthe. Nadie se acordará del París que nosotros, usted y yo, amábamos”
 

Tatiana de Rosnay escribió un libro precioso, La llave de Sarah, publicado en España en 2008 y llevado al cine en 2010. Aquella llave encerraba un terrible y desolador secreto. La llave de Sarah era un libro espeluznante, sobre el genocidio nazi, desde los ojos de una niña, Sarah, que se hace mayor de repente la manaña de 1942 en la que los gendarmes franceses la apresan con su madre y la llevan al Velódromo de Invierno mientras ella aprieta fuerte esa llave de metal contra el pecho, el símbolo de la vida que ya nunca volverá, su deber más inmediato, su gran secreto. Aquel libro me gustó. Es entretenido y te mantiene alerta, en tensión, desde las primeras páginas. Está bien armado y, sobre todo, cuenta una historia. La casa que amé es, sin embargo, un pluf. Totalmente. Sí, serviría para que los habitantes de la Francia de finales del siglo XIX recuperaran sus raíces, olieran, sintieran y tocaran su París, pero poco más. A mí particularmente, del libro sólo me han interesado las últimas diez páginas. El resto, todo decepción. Más…