Viaje al fondo de la habitación

Viaje al fondo de la habitación by lakriticona

      

“Los amigos quizá te abandonen, pueden robarte el dinero, las casas se desmoronan, pero el goce perdura mientras se tiene memoria”

 

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Viaje al fondo de la habitación. Este es un libro raro que llegó de una manera no extraña para mí. Habitual como soy de las ferias del libro antiguo, dedico horas a leer las sinopsis, a analizar las fotos de portada, a dejar que los títulos me lleguen, o no me digan nada. Éste, Viaje al fondo de la habitación, de Tibor Fischer, escritor del que no había escuchado hablar en mi vida, me llamó la atención. Fue el título. La chica de su portada, casi cayéndose, desinhibida, con las bragas al aire, la sinopsis (crímenes misteriosos en Barcelona, un antiguo amante muerto que, de repente, escribe cartas). Viaje al fondo de la habitación. Después de leérmelo, aún no sé decir si me gustó o no. Más…

Los mutilados

Los mutilados by lakriticona

     

“Sé que he tocado un punto doloroso. Puede parecerle falta de tacto. Justifíquelo pensando que soy médico y estoy acostumbrado a palpar donde duele y, si hace falta, cortar”

   

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Los mutilados. Uno (Karl Fanta) es fácil de reconocer. Le faltan las piernas y los brazos, se ve. En los demás sólo hay que rascar un poco. En Franz Polzer, el protagonista, también. Basta leer las primeras páginas para descubrir que lo que a él le falta es la infancia, se la arrebataron a golpes, entre abusos. Después está la viuda. Lo que le falta lo lleva escrito en el apelativo, más que un marido, un hombre. Sobre esas faltas se construye esta novela de Hermann Ungar escrita en 1923. Es un clásico. Más…

Distancia de rescate

Distancia de rescate by lakriticona  

“Tarde o temprano algo malo va a suceder’, decía mi madre, ‘y cuando pase quiero tenerte cerca”

   

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Este es un libro que se te pega a la piel, a los pulmones, a la cabeza, como el plástico en la boca cuando tratas de respirar con una bolsa en la cabeza. Este es un libro que tiene un aire extraño, que no entiendes muy bien. Y, sin embargo, no puedes dejar de leer. Y cada vez más. Más interesada. Más extrañada. Más metida. Os presento Distancia de rescate, un libro de Samanta Schweblin, un relato hipnótico, opresivo, perturbador.  Más…

El desierto de los tártaros

 El desierto de los tártaros by lakriticona

                

“No todos han nacido para ser héroes”

   

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El desierto de los tártaros es un libro lleno de palabras tristes. En cada página te asalta una, como si esa fuera una melodía escondida entre sus páginas. La historia gira alrededor del oficial Giovanni Drogo, a quien, recién licenciado, envían de misión a una frontera en los confines, en la Fortaleza Bastiani. Y allá se dirige él, orgulloso de su cometido. Ya en el camino de ida comienza a decepcionarse. Nadie conoce la fortaleza y, cuando la ve, en realidad es menos grande y lustrosa de lo que se la pintaron, de lo que él se la imaginó. Nada más entrar descubre que esa es una fortaleza que en realidad no pinta nada. Su frontera es un desierto por el que nunca jamás atacó nadie, aunque quienes habitan en ella esperen la amenaza de los tártaros, razón por la que, dentro, se vive sometido a un estricto régimen militar. Más…

Escucha la canción del viento y Pinball 1973

Pinball 1973 by lakriticona  

“Cien años después de mi muerte, nadie recordará siquiera que haya existido”

   

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¡Ay, cómo echaba de menos a este Murakami! Sí, a éste, el primero. Ese que consigue colársete dentro con su prosa intimista, como esa lluvia que no moja pero cala. Las últimas novelas que leí no me gustaron demasiado. Quizá es que eran de relatos y a mí me gusta la novela. Quizá es que Murakami ya escribió las tres mejores novelas de su vida. No sé. De pronto un día fui a la librería y me encontré con este libro. Hace un tiempo, un lector del blog me habló de estas novelas, las primeras de Haruki. Ni lo dudé. Las compré. Y me reencontré con ese Haruki que, una vez, ya me enamoró. Vuelvo a sentir lo mismo. Exactamente igual. Como si el tiempo no hubiese pasado. Más…

La niña perdida

La niña perdida by lakriticona  

“Mi tecla preferida es la que sirve para borrar”

  

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Seré breve. Si has llegado hasta aquí no hace falta que te hable de Lenu o de Lila, ya las conoces bien. Éste, La niña perdida, es el cuarto libro de la tetralogía de sus vidas, y también de ese barrio deprimido en algún lugar de Nápoles. El punto y final. Aquí acaba. Y lo hace lento, como una ola sin fuerza que muere en la orilla y no deja más que espuma a su paso, una bruma que enseguida se borra, como si jamás hubiera estado allí. En realidad no hay mejor alegoría de la vida que esa. Venimos, nos vamos, sin huellas; dentro de tres generaciones sólo quienes hayan logrado que su apellido sea una calle serán recordados. O ni eso.  Más…

Chocolate amargo

Chocolate amargo by lakriticona

“Sufro, esto es lo que uno siente cuando sufre y, en realidad, debería estar contenta por haber conocido a Michel y por que Franziska sea mi compañera de pupitre. ¿Pero, entonces, por qué sufro?”

  

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Eva tiene 15 años y su mejor amiga es la nevera. Pero es que ésta, la nevera, siempre está ahí. Para apoyarla con su abrigo de chocolate, o mantequilla, o salmón aceitoso, o lo que sea que se pueda comer cuando Eva se siente sola, o triste, o aislada. Y eso ocurre muy a menudo, porque Eva está sola, gorda, gordísima, y la comida es el único consuelo a su triste vida. Así comienza Chocolate amargo, uno de los clásicos de la literatura juvenil (años 80) que Anaya ha comenzado a reeditar en la colección Clásicos Modernos y que, oye, no está mal. Más…