Vestido de novia

Vestido de novia Pierre Lemaitre lakriticona.com  

“En su vida, el llanto no es nada excepcional: las lágrimas la acompañan todas las noches desde que está loca”

 

Si te quieres leer ‘Vestido de novia’ puedes leerlo en este enlace a La Casa del Libro

Interesante esta novela de Pierre Lemaitre. Es la primera que leo de este escritor francés y la verdad es que me ha sorprendido muchísimo. Lo primero, cómo escribe. O mejor, cómo describe. Consigue que sientas como tuyas las células de sus protagonistas. Lo que ellos viven lo vives tú. Te pega su tensión al cuerpo y eso es algo muy complicado de conseguir. Pero él lo hace fácil. Su forma de escribir convierte Vestido de novia en un thriller trepidante, enigmático, una montaña rusa de sensaciones. El comienzo es brutal, tremendo. Después baja, Y, a pesar de los sorprendentes giros y el juego de espejos que despliega Lemaitre ante tus ojos, no recupera ese nivel inicial. Bajo mi gusto, el libro está bien, pero lo enreda demasiado. Más…

Chesil Beach

Chesil Beach Ian McEwan lakriticona

 

“Nada se hablaba nunca; tampoco notaban la falta de conversaciones íntimas. Eran cuestiones más allá de las palabras. El intercambio de sentimientos compartidos y analizados no eran de difusión general”

   

Hace ya un tiempo descubrí que este libro de Ian McEwanChesil Beach, me dejó este poso tremendo. Escribí esto en mi Facebook en 2009 y me olvidé. Al releerlo pensé: “¿Esto lo he escrito yo?“. Me sorprende descubrirme escribiendo así, la verdad. Podría decirte que ésta fue, entonces, la primera crítica de lakriticona mucho antes de que ésta naciera. Le faltaba la foto. Ayer al fin la hice. De Chesil Beach a Madrid Río. Más…

Nepenthe

 Nepenthe Nieves Mories lakriticona

 

“Para los habitantes de las ciudades no hay nada más terrible que el silencio y la soledad”

  

Si yo conociera a la autora de Nepenthe lo primero que haría sería felicitarla. Por su prosa exquisita, por su relato hipnótico, apocalíptico y asfixiante. Porque Nieves Mories es una escritora debutante con una voz muy particular, que parece cargada de cosas por venir, como el cielo del fin del mundo en esa película Take Shelter; como El incidente de M. Night Shyamalan; con una prosa cuidada y efectiva que tiene una virtud: muerde y duele. Nepenthe es un gran debut que te hace pensar en el Stephen King de Apocalipsis, en el Fin de David Monteagudo, que te recuerda a Rec. Y, en parte, sabéis, tiene tanta fuerza que te da pena que a Nieves Mories, de momento, sólo puedas leerla en ebook (Literanda Narrativa), en esas letras digitales que no están en ningún lugar y que merecerían tener peso de papel e imprenta, tapas duras, un sitio entre la Mi y la Mu.  Más…

La vida era eso

La vida era eso Carmen Amoraga lakriticona

   

“El mundo siempre sigue girando, se marche quien se marche”

     

Qué ganas tenía de leer algo nuevo de Carmen Amoraga. Cómo me alegró que La vida era eso ganara el Premio Nadal 2014. Me gusta esta escritora. Su estilo de frases cortas y directas, sus personajes, que no me abandonan. Giuliana tardará en marcharse. Guiliana y su duelo. Ese pesar en el cielo de la boca. Ese quintal atado a los pies. El dolor y el miedo. La muerte, irreversible y definitiva. El mañana sin ancla. Uf. Una novela triste, más de trescientos sesenta y cinco días de ausencia que, sin embargo, se alzan como un canto a la vida, al encontrar razones para seguir adelante cuando hasta el alma pesa. Interesante. Si aún no has leído nada de Amoraga, puedes comenzar por aquí. Te gustará. Giuliana se meterá también en tu cabeza. Buscarás a esta escritora, su apellido, en los estantes de las librerías y bibliotecas, como me pasó a mí tras descubrirla en Algo tan parecido al amor hace siete años. Más…

La maravillosa vida breve de Óscar Wao

La maravillosa vida breve de Óscar Wao lakriticona   

“Lo siento, dices, en voz demasiado alta. Lo siento. Y ahí mismo, todo cambia”

 

Qué fokin, Junot Díaz. Uno de mis descubrimientos literarios de 2013. Lo siento por el taco. Pero es así. No encuentro mejor manera de decirlo en tan pocas palabras. Jodidamente bueno. Fokin, fokin. Los tacos están, de hecho, en todas sus páginas, tejidos en su estilo callejero, deslenguado y fulminante. Junot es un escritor visceral, que te arrastra en su relato, que escribe sobre deseo y sexo (no explícito, pero está ahí siempre, en el aire, en cada página), sobre la calle, sin eufemismos, adornos o postureos, con un estilo directo y afilado. Porque todas sus novelas van sobre perdedores, sobre hispanos, sobre gente que huyó de la República Dominicana buscando un futuro mejor, o un futuro a secas, y se estampó contra el asfalto de Nueva Jersey. Es por eso que sus historias te dejan siempre una sensación como pegajosa, amarga y melancólica, porque Junot Díaz cuando escribe pega con la mano abiertaLa maravillosa vida breve de Óscar WaoPremio Pulitzer en 2008, es otro ejemplo más de esto. Más…

Frankenstein

Frankenstein

 

“Tú eres mi creador, pero yo soy tu dueño”

  

Ya es la segunda vez que Rosa Montero me lo hace, que termino un libro suyo y comienzo otro del que ella me habla. Me pasó con Nada, nada más terminar La ridícula idea de no volver a verte. Me ha vuelto a suceder ahora, con Frankenstein después de leer El amor de mi vida. Había tenido la novela de Mary Shelley en las manos varias veces. Tenía ganas de leer Frankenstein, uno de esos símbolos de la infancia. Ese monstruo que no da miedo, que uno siempre vincula a la mirada triste y torturada de los primeros Frankenstein del cine o a la sonrisa tierna y socarrona del de la Familia Adams. Pero lo cogía, leía dos páginas y lo dejaba. No terminaba de meterme en la historia. Ya te la sabes. ¿Qué podía aportarme? Más…

Últimas tardes con Teresa

Últimas tardes con Teresa lakriticona blog Juan Marse  
“Manolo la vio acercarse a él como si realmente fuese a su encuentro, buscándole sin conocerle, escribiendo su nombre a cada paso…”

   

Caminan lentamente sobre un lecho de confeti serpentinas (…), última noche de Fiesta Mayor (el confeti del adiós, el vals de las velas)…“, así comienza Últimas tardes con Teresa. Leí esa frase y supe que esta novela me gustaría. Ya lo sabía antes de abrirla, de sentir el peso de sus páginas en mi manos. Era la última recomendación del librero de los Ojos Verdes. De hecho, acudí a su consulta aún aquejada de la gastroenteritis que me provocó Cuando las palomas cayeron del cielo, pidiendo cura, remedio, y me señaló sin duda esta novela de Juan Marsé. Una palabra, pijoaparte, fue su abracadabra: se esfumó la indigestión, volvieron las ganas. Su receta, una vez más, fue efectiva. La cura, perfecta. Más…