El azul es un color cálido

El azul es un color cálido by lakriticona    

“Quiero hacerlo todo contigo. Todo lo que pueda hacerse en una vida”

   

Si te quieres leer este libro puedes comprarlo en este enlace de La casa del libro

Si se entiende por obra maestra una novela imperdible, El azul es un color cálido, es de esas. Su hondura y su intimidad te tocan, directo, el corazón. Es tan de verdad todo lo que rezuman sus páginas que te quema por dentro, como si las palabras fueran ácido que lo arrasa todo a su paso. Tenía ganas de leer la novela gráfica de Julie Maroh desde el mismo instante en el que escuché hablar en Días de Cine sobre La vida de Adele, quizá una de las películas más maravillosas que veré jamás en mi vida (aquí en este enlace os dejo su reportaje). Y, ¿sabéis?, la película es buena pero el libro es aún mejorMás…

El muñeco de nieve

El muñeco de nieve Jo Nesbo lakriticona   

“Pronto volverán las primeras nieves. Y entonces volverá a aparecer: el muñeco de nieve. Y cuando la nieve haya desaparecido, se habrá llevado a alguien más. Lo que tienes que preguntarte es: ¿Quién ha hecho el muñeco de nieve?”

   

Escribo en trance. Y no miento si digo que El muñeco de nieve es, quizá, la mejor novela negra que me he leído en la vida. Joder. Qué digo. Que leeré en la vida. Y lo digo completamente en serio. Estoy completamente fascinada, emocionada, ojiplática. Y eso que hoy apenas he dormido porque anoche estuve leyendo hasta las tres de la madrugada. Quería parar. Pero no podía. “Una página más. Venga. Una más solo”, me decía. Y apagaba la luz, pero al minuto volvía encenderla. No podía dormir. No podía dejarla. Y eso que sólo llevaba ciento cincuenta páginas, y eso que lo mejor aún estaba por venir. Pero es que lo bueno de esta novela es que te atrapa desde la primera página hasta la última. Y, lo mejor, que no es sólo entretenida. Es real, tocas la tragedia con la punta de los dedos, te involucras. Es brutal.

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Las ventajas de ser un marginado

 Las ventajas de ser un marginado lakriticona blog

   

“Y, en ese momento, juro que éramos infinitos”

   

A veces, cuando un libro me gusta mucho, me cuesta escribir sobre él. O lo hago al instante, en el bloc de notas del teléfono (algo que, por cierto, me resulta agotador), o si espero al día siguiente me parece que no voy a ser capaz de trasladar cuánto me ha gustado ese libro y lo voy dejando, lo voy dejando hasta que o lo escribo o se escapa. Algo así me ha pasado con Las ventajas de ser un marginado. Debo escribirlo ya. Antes de que se me vayan las sensaciones que me ha dejado. Oh. Qué libro tan maravilloso. Ojalá sea capaz de contároslo y que eso os empuje a leerlo. No me perdonaría que no. Más…

Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End

Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End 

“Aquella casa ya no existe. Ni aquel altillo (…) Tampoco la puerta del baño, ni las frases de aquella novela escritas con acrílico en la pared del comedor. Y tú ya no volverás a coger trenes per venire da me”

  

Si te quieres leer ‘The End’ puedes comprarlo en este enlace a La casa del libro

Y, de repente, aparece una novela que parece escrita sólo para ti. Cada frase, cada letra. Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End, de Paula Bonet. Oh. No encuentro aún las palabras que puedan describir este libro. No, libro no. Esa palabra se le queda chica. Esto es algo más. Es arte. O magia. Es su papel satinado. O, quizá, las bellas, bellísimas ilustraciones con las que Paula Bonet completa los relatos. O la prosa poética con la que narra todo eso que escinde en dos la palabra nosotros, que vuelve a dejarla en dos piezas que ya no encajan: tú y yo., que te alejas. O yo, que me voy. Más…

Rebelión en la granja

 Rebelión en la granja George Orwell lakriticona

  

“De algún modo parecía como si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos; exceptuando, naturalmente, los cerdos y los perros”

 

Hace muchos, muchos años que tenía pendiente leer Rebelión en la granja. Muchos me decían: “Lee y verás“. Y yo sabía que sí, que leería, vería y que me gustaría, porque George Orwell ya me desmontó hace una década con 1984. Ese libro que habla del Gran Hermano que todo lo ve y que veo cada día, en las calles, en las tiendas sucias y cerradas, en los carteles de Se Vende, Se Alquila, Se Traspasa, en los discursos políticos, en las primeras páginas de los periódicos. Allá donde miro leo a Orwell, veo al Gran Hermano. Y un escalofrío recorre mi cuerpo. Desde la punta de la cabeza hasta la mismita punta de la uña gorda del pie. Pues Rebelión en la granja te deja una sensación parecida. O peor. Más…

Stoner

Stoner John Williams lakriticona

 

“Se quitó la alianza que había llevado y la introdujo en una grieta entre la pared y la chimenea. Sonrió tímidamente. ‘Quería’, dijo, ‘dejar algo nuestro aquí, algo que sepa que permanecerá aquí siempre mientras este sitio exista”

 

Escribo la frase y se me llenan los ojos de lágrimas. Es tal la emoción que produce Stoner, el mejor libro que he leído en 2014 (en lo que llevamos de 2014) y quizá ya uno de los mejores de mi vida. He tardado varios días en poder escribir sobre él. Abrumada por todo lo que su lectura desató dentro de mí. Me lo habían recomendado desde varios lugares. Alicia, Nerea, Miguel Ángel, Carmen. Todos me decían. “Léelo, te gustará. Léelo, te abrumará“. Lo cogí con ganas. Aparqué al resto de lecturas. Pero quizá esperaba una primera frase como la de Cien años de soledadDe esas que te agarran de los huevos en la primera línea y ya no te sueltan hasta el final. Y no. Me sorprendió (y hasta decepcionó) lo común de su comienzo, la simpleza de su argumento: un profesor de universidad que muere sin homenajes ni gloria. Y ya. No había hielo. Ni una historia fantástica. Sólo eso, un profesor de universidad que muerte en el olvido. Leí dos páginas. “¿Y esto es el libro ese tan maravilloso que decían?“, pensé. Y lo aparqué. Esa misma tarde hablé con Alicia. “Pues he comenzado Stoner y no sé, no me dice nada“. “Sigue y verás”, insistió. Lo retomé con más curiosidad que ganas. Y menos mal. Porque esta historia cotidiana y triste crece a cada página que pasas y cuando cierras el libro sólo tienes una sensación, la de haber leído una de las novelas más increíbles de tu vida, de la historia. Más…

A bordo del naufragio

A bordo del naufragio lakriticona Alberto Olmos

 

“Tu abuela no vive el presente porque el presente ha retirado del curso legal las monedas con las que ella compró sus primeras chucherías y ha retirado también la música que ella bailó, sus héroes, sus atuendos, su lenguaje, sus prejuicios (…). Tu abuela mira al mundo y ya no lo reconoce (…). Su vida se reduce al recuerdo, y su memoria se va deshojando de recuerdos por la vejez y la falta de objetos donde asirse”

   

Qué gran libro. Qué descubrimiento Alberto OlmosA bordo del naufragio es una lectura muy, muy recomendable. Cortita y al pie, como se suele decir en fútbol. Fácil, que no simple. Se lee en nada, pero es de esos libros que luego pesan. Porque cada palabra de A bordo del naufragio es una cuchilla que te corta. Sorprende su estilo. Corto, acerado. A veces de corrido. A veces, sin comas, sólo con mayúsculas y minúsculas en un baile que, si en otros escritores marea, confunde, en el caso de Olmos te hace pensar, te abruma. Más…