El azul es un color cálido

El azul es un color cálido by lakriticona    

“Quiero hacerlo todo contigo. Todo lo que pueda hacerse en una vida”

   

Si te quieres leer este libro puedes comprarlo en este enlace de La casa del libro

Si se entiende por obra maestra una novela imperdible, El azul es un color cálido, es de esas. Su hondura y su intimidad te tocan, directo, el corazón. Es tan de verdad todo lo que rezuman sus páginas que te quema por dentro, como si las palabras fueran ácido que lo arrasa todo a su paso. Tenía ganas de leer la novela gráfica de Julie Maroh desde el mismo instante en el que escuché hablar en Días de Cine sobre La vida de Adele, quizá una de las películas más maravillosas que veré jamás en mi vida (aquí en este enlace os dejo su reportaje). Y, ¿sabéis?, la película es buena pero el libro es aún mejor

El director Abdellatif Kechiche se inspiró en la novela de Maroh para su película. Pero su interpretación es libre. Comparten protagonistas, el encuentro en el paso de cebra (en el libro detiene, literal, el mundo, el de Clementine (Adele) y el tuyo; buenísimo), pero en realidad la historia de uno y otro no tienen nada que ver. Cada una vuela por su lado. Y, aviso, El azul es un color cálido es aún más triste que la película

“La delicia de su cuerpo, de esta locura…”

Y es que, qué amor tan puro, tan de verdad, tan todo, existe entre la chica del pelo azul y Clementine. No puedo entender cómo hay personas que no entiendan que dos personas del mismo sexo no puedan enamorarse. Tú te enamoras de una persona. Y puede ser él. O puede ser ella. Y quien siga sin entenderlo debería leerse este libro (o Llámame por tu nombre de André Aciman) para entender que cuando dos personas del mismo sexo se aman, se quieren, los sentimientos son los mismos, idénticos. En El azul es color pálido las frases te gritan, se salen del libro, sus protagonistas te miran, te cautivan e instalan una profunda tristeza pintada de azul-cielo-gris en tu corazón.

Su dolor te duele.

Yo no pude evitar llorar varias veces mientras leía.

Ay, este es uno de esos libros que no se van. Como la película. Ya me avisó Miguel Ángel Palomo, para mí, quizá, el mejor crítico de cine de España. Escribe en la antepenúltima página de El País dos días por semana y me encanta cómo en ese minúsculo espacio es capaz de hacer retratos precisos de cada una (sus influencias, su peso, sus posos). Es acerado y cortante, además. Y siempre que me lo encuentro por los pasillos, le abordo con decenas de preguntas cinéfilas. “Podría decirte que La vida de Adele es la mejor película que he visto en los últimos diez años“, me dijo aquella tarde en la que sólo pregunté por Adele.

“Y es horrible que te enseñen que está mal enamorarte de alguien sólo porque tenga el mismo sexo que tú”

Miguel Ángel no se equivocó. Me enamoré de La vida de Adele. De sus personajes profundos, del gesto de Adele atusándose la coleta y mirando a cámara, traspasando la pantalla. De su encuentro en el paso de cebra. De ese amor que las quema y destruye y te destruye y quema a ti. Sé que hay gente a la que la película le resultó larga, aburrida, sin más. Pero mí me enamoraron la fragilidad de sus personajes, sus dudas, sus miedos de ese amor tan tremendo como pesado.

Y el libro me ha fascinado. 

Todo es aún mejor porque ese sentimiento es inmenso y Julie Maroh te lo hace vivir como si tu estuvieras dentro de sus cuerpos. Ay. Tenéis que leerlo. Aunque sea tristísimo. Aunque te haga llorar. Jamás leeréis un amor más de verdad. Y, ¡ah!, el otro día me encontré a Miguel Ángel Palomo en el pasillo y le pregunté, claro. Y coincide: para él, el libro es, también, aún mejor. Y mira que la película es buena…

 

Te gustará: Todo. El dibujo, las frases, ellas. Si quieres comprarlo puedes hacerlo en este enlace. Y aquí, la película. Disfrutadlas. Son dos obras únicas.

No te gustará: Me cuesta creer que haya alguien a quien pueda no gustarle este libro. No puede haber nadie en el mundo que no se conmueva con esta historia, con este amor prohibido y para siempre.

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8 Comments

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  2. Suscribo todas y cada una de las palabras que has escrito. Es una historia maravillosa, te hace sentir y estremecer. No puede dejar indiferente a nadie.
    Me encanta tu blog, aunque es la primera vez que me ánimo a comentar, te leo siempre. Me gustan mucho tus “kríticas”, aunque no siempre coincidimos en gustos, me parece muy interesante tu punto de vista y la forma en la que sientes la lectura.
    Te seguiré leyendo. :-)

    • Muchísimas gracias por tus palabras, Laura! Para mí es un placer que me leas a pesar de no coincidir conmigo en gustos. Jo. Es que eso es la leche! El azul es un color cálido me impactó cuando lo leí, cuando lo releí para hacer la crítica y tenerla fresca en la cabeza y ahora, mientras lo recuerdo. Sé que es uno de esos libros que jamás, jamás en mi vida podré olvidar. Igual que la película. Podrán decir que es lenta, que no pasa nada, que aburre, pero para mí siempre será una de las películas que más ha conseguido removerme en la vida. Muchísimas gracias por leerme y escribirme. Por cierto, cuál es tu novela (o novelas) favorita(s)? Un abrazo enorme

      • Aaaiinnss…qué pregunta me haces¡!! Te adelanto que no te la voy a contestar, no puedo! Coincido contigo en La insoportable levedad del ser, pero también me encanta Rayuela…AMO a Murakami…(de hecho, gracias a tus críticas sobre él conocí tu blog ;-) ), Los Renglones Torcidos de Dios, ¿conoces “La joven de las naranjas”?, La señora Dalloway…, ay no sé!! Uno sólo no puedo. Me gustan las historias que te marcan, las que no se olvidan y que cuando terminas de leerlas necesitas un tiempo para asimilarlas (por cierto, gracias por Stoner y Nada se opone a la noche).
        Un abrazo!
        Te escribiré más!

        • O sea, que te gustan los mismos libros que a mí. De esos que te laceran por dentro. Sabes qué libro me impactó muchísimo? Farenheit 451. Recuerdo que después de leerlo estuve un par de días sin empezar otras novelas para poder pensar en todo lo que me había despertado dentro. Otro libro de estos es Cosas que los nietos deberían saber (esperanzador e hiriente, brutal). O La carretera, también me destruyó por dentro. No he leído La joven de las naranjas (ni La señora Dalloway), así que los apunto en mi lista de lecturas por hacer! Ahora estoy con La constelación del perro y me da que va a ser de estos libros que te marcan. Ya te contaré. Un abrazo gordo y gracias por escribir, un placer inmenso! :)

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