La viajera

La Viajera Karla Suárez La kriticona blog 

“Pasa la estación de lluvia y regresa. Pasan los huracanes y regresan. Pasa la noche y regresa. El eterno retorno de las cosas. Nosotros nos vamos quedando lentamente, pedacitos que se disuelven en los días. No me queda más salvación que escribir, y escribirlo todo. Escribir las vísceras y las soledades. Escribir como si el alma se ausentara en un intento de fuga sin regreso”

  

Escribo esto aún sin saber aún si seré capaz de terminar el libro. Pero tengo que hacerlo. Ya. Antes de que se me escape esta sensación horrible que no se me va de la cabeza. Qué difícil me está resultando la digestión de La viajera, de Karla Suárez. Qué pena me da descubrir que esa autora que tanto me fascinó con Silencios haya escrito un libro cómo éste, que sí, que suena bien (al principo) pero cansa, que aburre, que agota, que sobra.

La viajera cansa porque es una novela (300 páginas en eBook) en la que no pasa nada. Pero nada es nada de nada de nada de nada de nada. Sólo es una sucesión de frases bonitas que por ser bonitas no son suficientes. En literatura siempre ha de pasar algo. O sino pasa, si es una novela lenta, debe lacerarte las entrañas. En este caso supongo que la autora pretendía lo segundo, pero no le sale.

“Tiene una sonrisa maliciosa, y el doble sentido, claro, y las frases a medias, sí, y la sonrisa con los ojos (…). Carlosquetemiraytedesnuda nojueguesmuchachoporquetedesnudoyo”

En La Viajera se cruzan dos historias. Lucía, una cubana afincada en Roma con su marido italiano Bruno, al que conoció en Brasil, recibe a Circe, su mejor amiga y compañera de piso en su época de Sao Paulo, recién salida de La Habana. Circe es una persona diferente, especial, de esas que viven la vida, que van de aquí para allá, que la saborean, que la chupan, que la exprimen. Circe busca su lugar en el mundo. O más bien, su ciudad.

Va de una a otra, de La Habana a Sao Paulo, de México a Madrid, de París a Roma. Y eso, sólo eso, es la trama de la novela. El diario (bitácora) de Circe en el que cuenta su periplo en busca de una ciudad. Ya está. Pero eso no es suficiente. Sólo eso no debe bastar.

“Las historias de amor empiezan y terminan, Lucy, como la vida, aunque algunas dejan rastro”

Por otro lado, la línea del presente es la historia de Lucía. Pero tampoco pasa nada. Sólo te cuenta que tiene una crisis con su marido y celos de su amiga. Y ya.

Buf.

Es una decepción absoluta. No perdáis el tiempo. Y mucho menos lo leáis si os gustó Silencios (libro excepcional, fabuloso, inolvidable), porque La viajera provoca que os deje de gustar la autora. Tiene algunas frases preciosas, pero en la página treinta ya estás cansado de leer bonito y lo que quieres es leer que pasa algo. Pero eso no llega. Al menos no ha llegado aún en la página 280 (ni tampoco en la 300…).

 

Te gustará: Tiene muchas frases bonitas. Karla Suárez, cuando se deja llevar y se centra, escribe muy, muy bien. Si quieres comprártelo, puedes hacerlo pinchando en este enlace. Y la edición viene con CD Banda Sonora que lo mejorará, seguro.

No te gustará: Este libro me ha hecho pensar que ya no me gusta leer. Esta lectura ha sido una tortura para mí.

Añadir a favoritos el permalink.

6 Comments

  1. Pingback:La Viajera en lakriticona.com | la Kriticona

  2. Gracias Kriticona. A mí hace poco me pasó lo mismo pero al revés. Era una novela pasatista, de aventuras, que vinculaba situaciones ocurridas 600 años A.C. y cuestiones de intriga y misterio en la Venecia actual. Solamente valía la trama, hasta que ahí nomás, en página 30 del kindle al inicio de un capítulo aparece esta frase: “Los carabinieri llegan en barco, silenciosos y solemnes bajo un cielo que amanece con el color del carpaccio de ternera”.¿Del color del carpaccio de ternera? ¿Pero qué clase de comparación es esa? Por favor!!! Nooooo. Ahí mismo lo bajé del dispositivo y chau chau chauuuuuuu no quise saber más nada. Kaput.(LA CONSPIRACION DE VENECIA de Jon Trace).
    No es fácil encontrarse con un John Williams o con una Delphine de Vigan (que tu me has enseñado a apreciar), que tienen la capacidad de reunirlo “todo” en 300 páginas.

    • Querido amigo, por favor, un cielo color carpaccio de ternera?? Oh, Dios mío, es la comparación más fea de la literatura universal, por lo menos. La gente, por rizar el rizo, hace cosas ridículas. Con lo fácil que es sentirlo y escribirlo, que las palabras surjan solas y no que la palabra sea la que vista, porque entonces estaremos fingiendo, reescribiendo. Un cielo color carpaccio de ternera? Por Dios! Por Dios! Jajajajajaja. Amigo, estoy leyendo una novela preciosa llamada La vida cuando la vida era nuestra, de Miriam Izaguirre. Fabulosaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Beso, desde este lado del mundo :))))))))))

  3. Pingback:La vida cuando era nuestra | La Kriticona

  4. Pingback:Los mejores libros que leí en 2014 | La Kriticona

  5. Pingback:Vanessa Smith

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>