La vida cuando era nuestra

La vida cuando era nuestra marian Izaguirre lakriticona blog   

“Creo que ya he dicho lo desapercibidas que podemos llegar a ser las mujeres cuando la vejez nos viste por fuera”

    

Ay, ¡cómo me ha gustado este libro! Y eso que cuando empecé a leerlo, su sinopsis me echó un poco para atrás. Estoy un poco harta de leer novelas sobre la guerra. Y en este caso, La vida cuando era nuestra, oscila entre dos: entre la I Guerra Mundial y la Civil española, para contar las consecuencias de una y otra en dos mujeres: Alice y Lola. Una frase, sin embargo, me animó a leerlo. Era la última: “La vida cuando era nuestra es una espléndida apuesta, y basta con leer unas pocas páginas para darse cuenta de que es un libro muy especial, la novela ideal para descubrir que un día sin leer es un día perdido“. Y, ¿sabéis?, estoy complemente de acuerdo. Esta novela de Marian Izaguirre es una de las mejores que he leído últimamente.

Copio lo que escribí en mi bloc de notas la noche en la que que comencé a leerla: “Dios. Qué horror. Dónde he metido mi boli. Una periodista sin un boli en el bolso no es periodista de verdad. Necesito escribir ya de este libro. Llevo ochenta páginas. Ochenta y tres de 350. Y ya tengo la sensación de que Marian Izaguirre se va a convertir en una escritora referencia. Y eso que comencé con pereza. Esta mañana. En el viaje en metro. Y eso que cuando vi que iba de guerras (de dos, además, mundial y española) me dio aún más pereza. Me dan sopor los libros sobre la guerra. He leído tantos ya (algunos buenísimos, Los girasoles ciegos, Cielos de barro), pero tantos…, tantas películas, libros, que al final, aunque no quieras, te cansa la temática. ¿Por qué nadie la escribe como Carmen Laforet (Nada), sin que esté, pero estando todo el tiempo? Más pereza me daba La vida cuando era nuestra después de leer La viajera de Karla Suárez, que tardé una semana en poder terminar y llegué a pensar, incluso, que me había dejado de gustar leer. Comencé. A regañadientes, pero empecé. Y ya me he bebido 80 páginas. Y ya estoy completamente entregada“.

“El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada”

Madre, qué bien escribe Marian Izaguirre. Lo pensaba ese día mientras me comía una ensalada del VIPS con el libro delante. Sin poder dejar de leer. Me recuerda al tono de Jane Austen. A veces a Delphine de Vigan. Frases cortas y cortantes. De esa literatura que remueve y hace herida. Llevaba 8o páginas y me parecía imposible que esa mañana hubiera pensado que me había dejado de gustar leer. 80 páginas y ya me daba igual que me hablaran de la guerra.

La vida cuando era nuestra cuenta tres historias: la de Alice, una anciana inglesa y rica que un buen día decide seguir a un hombre por la calle que lleva unos libros bajo el brazo. Resulta ser el dueño de una pequeña librería casi escondida, en la que se respira amor por los libros a pesar del aspecto pobre y desastrado. Él es Matías, el marido de Lola, la segunda mujer de esta historia fascinante y una de las víctimas de la guerra civil española. Una mujer con esa belleza francesa, elegante y frágil que vuelve locos a los hombres.

Ese primer día, Alice entiende que ese es el lugar para un libro muy especial: ese que cuenta la historia de Rose Tomlin, una niña que crece en Inglaterra a principios del siglo pasado sin saber quiénes son sus padres, la tercera mujer de esta historia y cuya lectura anuda para siempre las vidas de Alice y Lola.

“El hombre adecuado no es el que nos ama más, sino el que hace nuestro amor nos mueva, nos descubra algo que no sabíamos de nosotros mismos”

Las tres historias merecen mucho la pena, pero quizá la más fascinante sea la de Rose. La ves crecer y perder la inocencia. A través de ella Marian Izaguirre te enreda. Hay una imagen que me encantó: los zapatos de Frances (una de esas mujeres que alumbran y que acoge a la pequeña Rose) a la puerta de James, el chico que ama Rose. Ay, ese momento me emocionó. Con qué ternura escribe esta mujer. Qué gusto te da cuando descubres a un escritor. Cuando alguien escribe exactamente como a ti te gusta leer. Cuando te dejas arrastrar por una red literaria que no te deja pensar en otra cosa que no sea leer. Y cómo la autora va encajando las piezas del puzzle para que todo encaje al final (porque las tres historias acaban entrelazadas, como las vida de Alice y Lola) y te deje esa sonrisa triste en los labios que te dejan los libros que jamás olvidarás del todo.

    

Te gustará: Le gustará especialmente a las mujeres. La parte de Rose suena a Jane Austen. Es una novela muy entretenida que te atrapa casi desde el principio. Si quieres comprártelo en papel, pincha aquí. O, si lo quieres en formato digital, aquí.

No te gustará: El título no me gusta mucho. No invita a leer esta novela que merece la pena.

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