Mis amigas follan

Mis amigas follan lakriticona

   

“Porque mis amigas follan, y mucho”

  

A veces un libro te gusta o no en función de las expectativas que tienes a la hora de leerlo. Y las mías eran altísimas cuando comencé Mis amigas follan. Lo primero, el título. Fantástico. De esos que te empujan a leer si eres joven. Lo segundo, el epílogo, firmado por David Rubio, uno de mis grandes amigos y una de las personas que mejor escriben del mundo. Lo tercero, el ambiente, porque el escenario de este libro de Sergio Jorge (que compila sus artículos en el blog del mismo nombre Mis amigas follan, relatos desde el rencor) es la Salamanca universitaria en la que yo pasé, quizá, cuatro de los mejores años de mi vida. Pero con todo el dolor de mi corazón he de decir que el libro no me ha gustado demasiado.

Nunca llegué a empatizar. Y tengo claro por qué (porque es algo se puede corregir): y es que en Mis amigas follan no hay nombres ni lugares, sólo encuentros que no se detallan apenas y que, leído uno, leídos todos. Nada diferencia unas situaciones de otras. No las ves, no las palpas, no sientes la emoción de sus protagonistas. Ninguna de sus historias me llevó a la Salamanca de mis amores de barra.

“Entonces, cuando estaba enfrente, y mirándole a los ojos como sólo ella puede hacerlo, le decía con su dulce voz: ¿Si me lanzo te quitas?”

Me hubiera gustado saber cómo intiman. Las miradas, los gestos, las chispas. Sus nombres, sus perfiles, sus peculiaridades. Si no, eso, la sensación de estar leyendo siempre la misma historia. Y, además, esa coletilla que se repite una y otra vez: “Mis amigas follan y mucho”. La primera vez, me gustó. Es genial, sugerente. La segunda, a pesar de ser un par de relatos después, también. Pero a la décimosexta ya estaba harta. Creo que es necesaria para darle continuidad al blog pero yo la hubiera eliminado en el salto al libro. Cansa, de verdad (aunque eso sí, resume perfecto la esencia del libro, pero con un par de veces hubiera bastado).

Quizá el problema de Mis amigas follan es que todo lo que cuenta es real pero su autor trata de enmascararlo para que nadie reconozca en esos encuentros furtivos a alguien que conoce. Esas situaciones pasaron de verdad (aunque tú no logres tocarlas) bajo las luces anarajadas por la niebla que abraza Salamanca en invierno y que hace de su Plaza Mayor un lugar sinuoso en el que todo puede pasar, los encuentros furtivos en un soportal de la Plaza Mayor, los besos sedientos en un bar que cierra o en la puerta de casa botellón siempre abierta.

El libro también tiene cosas buenas. Algunas historias están muy bien, sobre todo al principio, el último relato me parece un giro genial y el epílogo de mi amigo David Rubio es simplemente fantástico. Pero eso no atenúa la sensación de coitus interruptus que me deja. Así que ya espero la segunda parte. Tocar, palpar, aunque sea con seudónimos. Sé que Sergio Jorge puede escribirla. Entonces, creo, Mis amigas follan II me llevará al orgasmo. Fijo.

   

Te gustará: Tiene un título atractivo y algunas historias molan.

No te gustará: Al intentar esconder la realidad de las protagonistas de las historias, el libro siempre repite lo mismo, una y otra vez, por lo que te hace perder el interés. No te identificas, no empatizas, no estás ahí. ¡Ah! Y no ves la Salamanca universitaria por ningún rincón.

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9 Comments

  1. Pingback:Mis amigas follan en lakriticona.com | la Kriticona

  2. Pues yo no estoy de acuerdo, a mi el blog y el libro me gustaron mucho. Creo que es original, está escrito de manera muy ligera, es mmmuuuuyyy gracioso y las historias (siendo unas mejores que las otras) no necesitan los nombres de sus protagonistas ni más características de los mismos. Y no se porque dices que están ambientadas todas en Salamanca porque, doy fe, no es así. El autor es de Salamanca y la mayoría de las historias fueron contadas en esa ciudad pero no todas fueron vividas allí. Salamanca no tiene porque estar presente en este libro. A mi modo de ver. Sí coincido en que espero un segundo ;-)

    • Sí! Lo es, original y el título es maravilloso, te invita a leer. Pero yo al menos tuve la sensación de vivir siempre la misma historia. No hay nombres (que en este caso, al ser historias reales, con seudónimos, con variar algún detalle podía haberlo solucionado) ni tampoco escenarios. No sé. A mí me ha sabido a poco. Lo de Salamanca es que me llamó la atención. Sé que no todas las historias son allí, pero en realidad es que no aparece ninguna ciudad en los textos, está todo como en el limbo. Al querer esconder las personas reales a las que les pasaron esas historias tapó las historias en sí (bajo mi humilde punto de vista) y eso hace que ninguna te llegue. Hace dos/tres meses que lo leí pero soy incapaz de recordar ninguno de esos encuentros, salvo el de la última historia (regenial) y uno que, por lo que contaba, me dio la sensación de que sucedió en Morgana. A ver si hay ya segunda parte. Para mí, si Sergio cambia esos pequeños detalles será un libro fenomenal, que se beberán los estudiantes de cualquier universidad de mundo. Un abrazo y mil gracias por tu comentario!!!

  3. La verdad es que estoy bastante sorprendida con tu crítica. Al leerla, me ha dado la sensación de que tú querías leer la versión novelada de Sexo en Nueva York (o en Salamanca)y por eso te has sentido decepcionada. Querías ver reflejada tu propia vida y tus experiencias. Pero no se trata de ti ni de tu vida, sino de las historias de las amigas del autor. Es una diferencia grande.

    Efectivamente, no aparecen nombres ni lugares. Precisamente el hecho de mantener el anonimato hace que el lector se dé cuenta de que las historias son absolutamente verídicas y que, en consecuencia, el autor está manteniendo en el anonimato a sus protagonistas.

    “Mis amigas follan, y mucho” es el hilo conductor de los relatos del libro. Se repite, evidentemente. Es lo que tienen los guiños/frases/expresiones que son hilos conductores. Criticarlo es como decir que cuando un autor emplea de forma deliberada un polisíndeton en una obra, está repitiendo mucho la “y”. Lo siento, pero no lo comparto.

    Al leer tu crítica y algunas de tus frases cursis (también desde mi humilde opinión) como “Esas situaciones pasaron de verdad bajo las luces anarajadas por la niebla que abraza Salamanca en invierno y que hace de su Plaza Mayor un lugar sinuoso en el que todo puede pasar” me queda claro que querías la cuarta parte de una novela pseudosexual con un trasfondo de historia de amor al estilo de 50 Sombras de Grey. Y no, no lo es, chata.
    “Mis amigas folan” es otra cosa, mucho más gamberra y desenfada. Diferente y original.Es una recopilación de relatos divertidos que te hacen disfrutar de cada uno de ellos.

    • Tienes toda la razón en que en ese párrafo me salió mi vena más cursi. Pero no comparto nada más de lo que dices. 50 sombras de Grey jamás estará sobre mi mesilla de noche porque es el tipo de literatura que a mí me gusta. Lee Antigua Luz de Salter, quizá entiendas a qué me refiero cuando hablo que no puedes empatizar con los relatos porque no hay nada real a lo que agarrarse. Tú conoces a las personas de las que hablan esas historias. Le pones perfil, caras, olores, situaciones. Por eso entiendes cuando lees. A un lector “de fuera” se le hace imposible. O al menos esa fue mi sensación. Yo hablo desde mi punto de vista lector y si no me ha terminado de gustar no voy a dejar de decirlo porque tú no opines lo mismo. ¡Ah! Y me encanta lo de “mis amigas follan y mucho”, como las alcachofas, pero te aseguro que si las comiera todos los días acabaría aborreciéndolas. Gracias por tu opinión. Porque ya sabes, para gustos, colores y de todo ha de haber en la villa del Señor, un abrazo fuerte

      • * Me comí un “no” cuando hablaba de 50 sombras de Grey. No es una literatura que me atraiga. Si quiero leer erótico me decanto por Miller y sus Trópicos. Otro abrazo

  4. Hola Kriticona, soy un adulto masculino de 40 años, estudié en Salamanca y recibí curioso este libro entre mis manos, quizá atraído por el título. Hasta aquí todo correcto. El libro yo lo clasificaría como infumable, la lectura se hace pesada, es repetitivo, no transmite nada, está mal escrito y las historias son lamentables. En definitiva, no se lo aconsejo a nadie, de hecho al club de lectura al que asisto semanalmente ya le he notificado lo patético que me ha parecido.
    Entiendo que este libro probablemente sólo guste a los protagonistas de las historias que se verán reflejados en las mismas. Para el resto del público de verdad que este ejemplar no vale ni un pimiento.

    Sigue así Kriticona, me encanta tu blog.
    Un saludo.

    • Hay alguna historia que está bien, pero no sé, a mí lo que pasó es que no logré empatizar con ninguna de las historias porque realmente no las describe, están como contadas para la gente que las vivió. Y ellos entienden, tú no. Un abrazo

  5. Movida por la curiosidad me descargué gratis las primeras hojas.. y tengo que decir que pese a no leerlo entero.. estoy de acuerdo con ello,amiga para acá.. amiga para allá.. para eso voy a un bar y pego la oreja a la mesa de al lado.. no he visto el blog quizás este bien, pero el libro me parece que lo han escrito rápido solo para tener algo en el mercado.. Lo único llamativo es el título.
    Un abrazo

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