Palabra sobre palabra

Palabra sobre palabra by lakriticona  

“Creo en ti. Eres. Me basta”

  

Si te quieres leer ‘Palabra sobre palabra’ puedes comprarlo en este enlace

Hoy 21 de marzo, en el Día de la Poesía, es inevitable que no me acuerde de él. De Ángel González, quizá el mejor poeta español del siglo XX, quizá el poeta que más me gusta de todos los poetas que me gustan. Le descubrí con este libro, Palabra sobre palabra, que descansa en mi mesilla de noche y que agarro de vez en cuando, cuando la rutina me atrapa en su espesa prosa. Siempre, siempre me emociona.

A mí me gustan las palabras que son como cuchillos, que te duelen. A veces, me encuentro en un libro con palabras exactas, académicamente perfectas, políticamente impecables, pero que no muerden, y, si no muerden, me dan igual, porque no me llegan. Prefiero un taco a un lugar común. Me dice más, a veces, una poesía escrita en spray en una pared, que el poema de un erudito que, sí, estará muy bien escrito, pero no me llega.

“Te llamábamos (madre), a veces por tu nombre, para decirte lo que nos dolía, para pedirte cosas, para quejarnos del frío, como si fueses responsable del invierno”

No es el caso de Ángel González, que lo suma todo. La perfección y la facilidad de colarse dentro. Me recuerda a Becquer y todo lo que aquel me dio en mi adolescencia. Cuando descubrí sus Rimas, me aprendí casi todos de memoria. Solía abrazar desde la obsesión todo aquello que me gustaba y con Becquer no fue menos. Todo cuanto me pasaba tenía uno de sus poemas para contarlo. Hoy los cielos y la tierra me sonríen. Dicen que hay fuegos fautos que. Quién me lo contó, un buen amigo, le di las gracias… Todo sucederá pero jamás en mí podrá apagarse… Me entusiasmaba el Becquer oscuro y depresivo tanto como me gusta el Ángel González que habla de ausencias en un lenguaje que comprendo. Y que lo hace más duro.

Muchas veces la poesía sólo es eso. Pocas palabras bastan. Muy pocas para contarlo todo. Las justas. No las que suenan mejor. Y las justas suelen ser las habituales. Ser, estar…, las de andar por casa. ¿Valen menos? No. A mí lo que me importa es que corten y Ángel las afila bien. Qué buen libro. Cuántas poesías inolvidables. Cómo escribe. Sale del corazón y al corazón llega, donde se graba, como aquellos poemas de Becquer que, 20 años después, aún soy capaz de recitar ante mi vida. Este libro, Palabra sobre palabra, conjuga, contiene lo mejor de Ángel. Os animo, os empujo, os insto a correr a comprarlo. Os acompañará toda la vida.  

 

Te gustará: Si te gusta Marwan, no lo dudes, lees a Ángel, y entonces, comprenderás. Todo lo que escribe es bueno, todo te llega. Palabra a palabra.

No te gustará: Si no te lo lees porque no te gusta la poesía. Error. Ángel es literatura total.

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7 Comments

  1. Pingback:Palabra sobre palabra | la Kriticona

  2. Hola Kriticona!!! Hace mucho que no me pasó por aquí por falta d tiempo pero veo que no pierdes la veracidad y autenticidad de tus críticas… Como siempre mis felicidades :)

  3. Hola,

    Soy un seguidor del blog y no puedo dejar de corregirte un error gramatical en esta reseña: erudito es sin h.

    Un saludo

    • Hostia! Muchísmas gracias, Diego! Lo cambio ahora mismo. Sabes qué ocurre? Que en el ordenador de casa no me subraya nada cuando algo está mal escrito y pensaba que era con h. Mil gracias, de verdad! Ay, qué vergüenza!

  4. Me encanta lo que dices, que las palabras muerdan y que pocas palabras bastan porque sólo importa lo que nos duele. Si te gustó Ángel González, y sobre todo Bécquer, te recomiendo que leas a Mario Álvarez Porro.

  5. Pingback:Cuando nos repartimos los bares, de Teresa Mateo | La Kriticona

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