Rondó para Beverly


Rondó para Beverly by lakriticona   

“Te fuiste hace cuatro semanas. Anoche volviste por primera vez. O, para decirlo de otro modo, tu presencia sustituyó a tu ausencia”

   

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Lo ves. Rondó para Beverly. Un libro tan chiquito. Esa percha con una camisa vacía. Todo te llama. Tienes la sensación de tener ante tus ojos una pequeña joya. Eso te susurra. Luego caes al leer el nombre del autor. John Berger, el de Hacia la boda. Buah. Cómo escribe ese tío: puede que de aquella historia no te enteraras muy bien pero cómo la escribía. Con qué facilidad. Maravilloso. Alta literatura. Lo coges. Lo abres. El puñetazo. No sólo es una joya, en efecto, también cuchillo afilado

Rondó para Beverly. No sé muy bien qué es un rondó. Pieza musical, sí, pero cuál. Tengo que buscarlo. Oh. Es la reiteración en la música: uno de mis recursos literarios favoritos. Una tarde, John escucha una pieza de Beethoven (he buscado y su rondó más conocido es éste, C. op 51 no 1; quizá fuera el que escuchara el escritor) lleva al protagonista a pensar en Beverly, su mujer, acaba de irse, morirse, pero eso, de pronto, la hace carne. Y la recuerda. Y lo sufre. Su hijo es Yves. Él lo pinta. Y cómo queda. Un libro escrito con pincel, pintado con bolígrafo

“Y en cuanto al futuro: ahí está, en el intercambio de miradas”

Cuando lo leía no podía dejar de pensar en el colegio y las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre, el dolor dolor hecho cuchilla. Aquí son letras, letras y pinturas. Seré breve, el libro lo es. Apenas sesenta, setenta páginas, veinte minutos de lectura, pero no hace falta más: permanece. Tan chiquito y llenando tanto la librería. 

Es precioso. Es increíble. Lo es todo. Porque nadie escribe como Berger y su dolor traspasa las páginas. Aquel rondó es puro dolor. No me extiendo más. El libro no lo hace. No seré yo quien para contarlo traicione su propia naturaleza. Además, con una palabra basta: imprescindible

PD: Escribiendo esto descubro que John Berger ha muerto este año, el 2 de enero. No lo sabía. Ahora es cuando yo escucho a Beethoven toca un rondó y yo pienso que es para él.

      

Te gustará: Es poesía, es dolor, es arte. Si te gusta lo anterior, te calará. 

No te gustará: Quizá verlo tan chiquito, tan poquita cosa. Que tan pronto se acabe. 

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