Días sin hambre

Dias sin hambre lakriticona Delphine de Vigan

  

“Sin saberlo, comía patatas fritas impregnadas de aceite y queso, con un setenta por ciento de grasa. Sin saberlo, era libre”

  
De nuevo Delphine de Vigan me golpea. Sus palabras me duelen, me laceran. Ella me duele. De nuevo es capaz de crear un charco de emociones en mi pecho que se desborda mientras todo lo que me rodea desaparece. Su estilo de frases cortas parecen gritar en mi cabeza. Cada letra me corta como un cuchillo recién afilado, me sangra, me introduce por completo en esta historia, prólogo o epílogo de Nada se opone a la noche, una de las mejores novelas de este 2013 y de mi vida, de la locura que asoló la cabeza Lucile, la enigmática chica de portada con la mirada cargada de rimel más triste del mundo. Ahora es otra chica la que me mira desde el fondo de un frigorífico vacío. Es Laure. Y en sus ojos leo más pena que tristeza. Pero no soy yo quien puede salvarla… Más…