La habitación oscura

La habitación oscura lakriticona

  
“…hasta llegar otro sábado: decisivo por estar lo suficientemente cerca de aquel día como para mantener en tensión el deseo, pero lo bastante lejos como para arriesgar su extinción si dejábamos pasar otra semana…”

  

La primera vez que escuché hablar de La habitación oscura de Isaac Rosa supe que ese libro era para mí. Me parecía fascinante su punto de partida, su propuesta, una trama que gira en torno a una habitación oscura, sellada, una habitación en la que está prohibida la palabra, donde el fundido negro sirve para quitarse la ropa y también para cobijarse. La habitación oscura me sonaba a prohibido, a juego, a experimento y moría de ganas de entrar y de probarla. Y…, sin embargo…, al final me ha sabido a poco. Más…

En la orilla

En la orilla lakriticona Rafael Chirbes

  

“Sólo cuando estás en la ruina descubres que hay que comer todos los días, fíjate qué bobada. Pues claro. Eso lo sabe todo el mundo. Lo que en condiciones normales ni siquiera adviertes, cuando no tienes un euro en el bolsillo se convierte en tu gran aventura: to-dos-los-san-tos-dí-as-hay-que-co-mer”

  

El día que terminé En la orilla, dormí mal. Me ahogaba una pesadilla gris, una mano podrida me agarraba el cuello y por más que yo tirara no me soltaba, no me dejaba, mientras un rastro de pieles sueltas y gusanos se quedaba entre mis dedos. Desperté con la sensación de que alguien se había comido mis entrañas con una cuchara y me hubiera dejado vacía, como si en mi interior sólo hubiera una tierra inhóspita y devastada como en esas fotografías de la superficie de Marte, como si no hubiera nada. Eso es lo que me ha dejado esta lectura. Un puñado de lágrimas a punto de estallar en la garganta. Qué libro tan duro. Una dureza terrible y descarnada que te muerde con una brutalidad intensa porque eso que lees es una radiografía exacta de lo que ahora vivimos. Esta terrible resaca que no se va llamada crisis. La crisis y sus secuelas. El derrumbe de una sociedad que boquea en la orilla sin salvación ni esperanza. Más…