Los mejores libros que leí en 2014

Rankin mejores libros de 2014   

Cuando cierras un libro, hay sensaciones que diluye el tiempo. Hay algunos que te flipan según los cierras, pero su recuerdo difumina el tiempo hasta no dejar casi nada. Otros, sin embargo, crecen en tu cabeza en la distancia. Y creo que estos, los últimos, son aquellos que nunca dejas de recomendar. Estos son los cinco libros que yo leí en 2014 y que ya jamás olvidaré (y mira que me cuesta acotar, pero lo intentaré dejar en cinco)… Más…

No y yo

No y yo Delphine de Vigan lakriticona  

“Mi madre hace años que no sale de casa y mi padre llora a escondidas en el cuarto de baño”

  

No y yo es otra joya de Delphine de Vigan. Una novela chiquita, publicada en 2007, que ganó el Premio de los libreros franceses y está llena de amargura, de corazón y heridas, de soledad y de esperanza. Mira que Las horas subterráneas me gustó, pero podría decir que, incluso, No y yo es aún mejor. De las cuatro novelas que he leído de Delphine de Vigan es la que más se acerca a la inmensidad abrumadora de Nada se opone a la noche. Más…

Los mejores (y peores) libros del año

Ranking 2013 lakriticona

 

Acabó 2013. El año que comencé este blog, la Kriticona, que tantas cosas buenas me ha dado en estos meses, en el que vuelco como en un diario las sensaciones que me producen los libros, recomiendo, niego y ensalzo porque cuando un libro nos gusta, como dice Rosa Montero en su libro El amor de mi vida (mi primer libro de 2014), “siempre nos parece que sus páginas nos hablan directamente al corazón, que sus palabras son nuestras y sólo nuestras”. Aquí os dejo los que para mí han sido los mejores. Porque si yo cierro los ojos, estos son los títulos que se me vienen a la cabeza: Más…

Las mejores fotos del año

Termina 2013. Este año se va. Estos días son muy de mirar atrás, de hacer listas, como el protagonista de Alta Fidelidad, de calibrar lo mejor y lo peor del año. En este repaso de 2013 empiezo por las tres mejores fotos que los libros me han inspirado en este año. A veces no sé muy bien cómo fotografiarlos, pero en estos tres casos, lo tuve claro, clarísimo. Me ha sido muy fácil elegir porque detrás de estas portadas de libros se esconden también tres novelas de esas que dejan huella, que lees y ya jamás olvidas… Más…

Días sin hambre

Dias sin hambre lakriticona Delphine de Vigan

  

“Sin saberlo, comía patatas fritas impregnadas de aceite y queso, con un setenta por ciento de grasa. Sin saberlo, era libre”

  
De nuevo Delphine de Vigan me golpea. Sus palabras me duelen, me laceran. Ella me duele. De nuevo es capaz de crear un charco de emociones en mi pecho que se desborda mientras todo lo que me rodea desaparece. Su estilo de frases cortas parecen gritar en mi cabeza. Cada letra me corta como un cuchillo recién afilado, me sangra, me introduce por completo en esta historia, prólogo o epílogo de Nada se opone a la noche, una de las mejores novelas de este 2013 y de mi vida, de la locura que asoló la cabeza Lucile, la enigmática chica de portada con la mirada cargada de rimel más triste del mundo. Ahora es otra chica la que me mira desde el fondo de un frigorífico vacío. Es Laure. Y en sus ojos leo más pena que tristeza. Pero no soy yo quien puede salvarla… Más…

Los diecinueve mejores libros que he leído… (hasta el momento) y III

Los diecinueve mejores libros de mi vida III lakriticona

13. La tía Julia y el escribidor

Cuando viajo, me gusta eso de comprarme un libro en el punto de partida para que sus letras me adormezcan, o estremezcan, o despierten. Así, cada uno de mis viajes tiene nombre de novela. Uno a León hace dos años se llama Travesuras de la niña mala. Mario Vargas Llosa acababa de ganar el Premio Nobel. Me alegré. Nunca había leído nada suyo, pero siempre estaba ahí, entre mis deberes para mañana. Al día siguiente de que le dieran el Nobel me compré La Fiesta del Chivo. Si otro año más no le habían dado el premio a Milán Kundera, al menos se lo habían dado a alguien que conozco y me apetecía descubrir. La Fiesta del Chivo al principio me costó, pero según fui pasando páginas, me atrapó de tal manera que se convirtió en uno de los mejores libros que me leí aquel año. Vargas Llosa es un maestro a la hora de cerrar las historias. Qué bueno. Un genio. Travesuras de la niña mala fue el segundo libro suyo que me leí… E hizo de aquel viaje en autobús a León el mejor de mi vida. De hecho, si aquí pongo el libro de La tía Julia y el escribidor es porque éste se lo dejé a alguien y no lo encontré para poder hacer la foto (otro libro obra-de-arte, divertido, emocionante, precioso), pero la niña mala es de quien, en realidad, os quiero hablar. Recuerdo que leí tres cuartas partes de aquella historia muy lejos de aquel asiento incómodo. De Chile a París. De Londres a Madrid pasando por Japón. Me enamoré y desenamoré tantas veces como el protagonista de esa Chilenita malvada, que iba y venía. A veces quería gritarle: “Aléjate de ella. ¿No es que es una egoísta? ¿No ves que no te quiere?”. Otras, me enternecían sus pequeños gestos de cariño. Reí y lloré. Sonreí y me enfadé mientras Castilla corría de sur a norte al otro lado de la ventana. Desde el principio a la última página, Travesuras de la niña mala fue una aventura fascinante. Y, el final de la novela, una vez más, redondo. Cuando lo cerré, me agarró la nostalgia. Creo que hasta yo me había enamorado un poquito de aquella Chilenita traviesa y mala. Más…

Nada se opone a la noche

Nada se opone a la noche Delphine de Vigan lakriticona
  “En el rostro de Manon vi lo que estábamos viviendo y que la muerte es irremediable”

 

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Durante días me detuve ante el escaparate de la librería al salir de yoga, al ir a pilates, al regresar del banco. El título de un libro, Nada se opone a la noche, y una foto, la de la mujer de su portada, me hipnotizaban, tiraban todos los días de mis pies y me detenían durante diez minutos ante la pequeña librería de paredes verdes y una estantería de novedades que oscilan entre Chejov, Murakami, Reverte y otros nombres de escritores que desconocía y por tanto me atraía (ni rastro de María Dueñas ni Julia Navarro, por cierto, con todos mis respetos). Más…