Chesil Beach

Chesil Beach Ian McEwan lakriticona

 

“Nada se hablaba nunca; tampoco notaban la falta de conversaciones íntimas. Eran cuestiones más allá de las palabras. El intercambio de sentimientos compartidos y analizados no eran de difusión general”

   

Hace ya un tiempo descubrí que este libro de Ian McEwanChesil Beach, me dejó este poso tremendo. Escribí esto en mi Facebook en 2009 y me olvidé. Al releerlo pensé: “¿Esto lo he escrito yo?“. Me sorprende descubrirme escribiendo así, la verdad. Podría decirte que ésta fue, entonces, la primera crítica de lakriticona mucho antes de que ésta naciera. Le faltaba la foto. Ayer al fin la hice. De Chesil Beach a Madrid Río. Más…

Cécile ha muerto

Cecile ha muerto lakriticona

 

“Sabía por experiencia que el hombre se conforma con cualquier nido, con tal de que pueda llenarlo con su calor, su olor y sus costumbres”

  

Desconocía por completo que existía George Simenon, un escritor belga de novela negra nacido en 1903, al estilo de Agatha ChristiePatricia HighsmithArthur Conan Doyle y Raymond Chandler. A mis manos llegó Cécile ha muerto, una de las ciento y una novelas que publicó en su vida como un regalo. Me apasiona la novela negra. Debía conocer a Simenon y a su inspector Maigret. Un policía que, mientras leía, me recordaba a Sherlock Holmes, descrito con frialdad, analítico e inteligenteCécile ha muerto es una novelita corta, se lee en un suspiro, no llega a las doscientas páginas y, sin embargo, es honda, en su pequeñez trata de explicar el mundo o, al menos, el París que retrata, el de mediados del siglo pasado. Más…

Temblor

 Temblor Rosa Montero lakriticona

  

“Cuando una muere, siempre se pierde algo”

 

Acudí a Rosa Montero como a los brazos de un viejo amante. Con la necesidad de moverme en unos márgenes que conozco, que me gustan, después de tener que practicar la lectura vertical para poder terminar la novela de Khaled Hosseini Y las montañas hablaron. Temblor. Quizá el título me sonaba, pero no demasiado. Lo busqué en mi librería y no lo encontré. Tengo todo lo que ha publicado Rosa Montero, así que me dije: “Vaya, otro de sus libros que no he leído“. Y claro ni me lo pensé. Necesitaba leer y disfrutar. Leer sin lectura vertical. Sin sentir la honda hiel del desencanto que te produce una novela cuando te aburre y se hace insoportable. Y, en ese sentido, Rosa Montero es de mis fijos, de esas que nunca me fallan. Entre más la leo, más me gusta. Comencé Temblor y en mi cabeza se levantó una trampilla atorada por el polvo. La puerta a una habitación donde guardaba el recuerdo de Agua Fría y los pasillos oscuros del Talapot, Torbellino y la pólvora, la niebla densa del olvido. En cuando llevaba tres páginas supe que aquel libro ya me lo había leído, aunque faltara de mi librería (¿a quién demonios se lo presté?) y que había sido uno de los que más me había gustado cuando me leí toda la obra de Rosa Montero del tirón. Una relectura después no tengo duda, Temblor es un libro maravilloso, de esos que remueven, aunque te dejen triste. Más…

Y las montañas hablaron

Y las montañas hablaron Hosseini lakriticona 

“Es importante saberlo, conocer tus raíces, donde empezaste el camino como persona. Si no lo sabes la vida se vuelve un poco irreal. Como un rompecabezas, vous comprendez? Como si te hubieras perdido el principio de la historia y ahora estuvieras en la mitad, tratando de entender qué pasa”

  
Qué decepción de libro. Yo pensaba que Khaled Hosseini era uno de esos escritores que no fallaba. Después de dos novelas tan bonitas, tan llenas de magia que llegan a rozarte el alma, como Cometas en el cielo y Mil soles esplendidos, pensaba que sería imposible que Hosseini no me emocionara con cada palabra que escribiera. Aunque sólo fuera: “Cita con el médico a las seis”. Pero no, me equivoqué. Y cuando las montañas hablaron no sólo es la más floja de las tres que llevan su firma, también es una novela absolutamente prescindible, que no te cuenta nada. Porque a veces no se trata sólo de escribir bonito, sino de contar cosas. Y aquí el afgano falla: Y las montañas hablaron está lleno de letras pero vacío de todo lo demás. Más…