Marineros que surcan los cielos

marineros que surcan los cielos Vicent J. Martínez  

“El universo es tan inmenso que parece presuntuoso intentar explicarlo. En efecto, las escalas cósmicas de distancia y tiempo son descomunales. Remarcan, por su contraste clamoroso, nuestra pequeñez y lo efímero de nuestra existencia. Habitamos un planeta que gira alrededor de una estrella ordinaria, semejante a cien mil millones de estrellas más en nuestra Galaxia (…). La vida humana es muy breve en comparación con el devenir cósmico (…). Si una persona vive cien años, este lapso representa, en la historia del universo, un intervalo de tiempo equivalente al que espera una persona cualquier día hasta que un semáforo cambia de color, en comparación con la duración de su propia vida”

 

Lo que esperas un semáforo. Eso son cien años de nuestras vidas para el universo. Un grano de arena en una playa kilométrica. Un copo de nieve en la Artántida. Eso somos. Y, en cambio, tan importantes nos creemos. Cuando era niña, iba a todas partes con un atlas gigante. Me pasaba las horas mirando los planetas. El sol. Mercurio. Venus. La tierra. Marte. Júpiter. Saturno. Urano. Neptuno. Plutón. De niña soñaba con ser astrónoma y recitaba los planetas de carrerilla, a todas horas. Aún siento un vértigo inmenso cuando pienso en el universo, en que no somos más que motas de polvo, que nuestro venerado sol no es más que otro punto de luz que brilla en el cielo y que, un día, se apagará y cuando ese día llegue nadie recordará El Quijote, ni a Anna Karerina, ni a Shakespeare, ni al descubridor Colón. Más…