Los mejores (y peores) libros del año

Ranking 2013 lakriticona

 

Acabó 2013. El año que comencé este blog, la Kriticona, que tantas cosas buenas me ha dado en estos meses, en el que vuelco como en un diario las sensaciones que me producen los libros, recomiendo, niego y ensalzo porque cuando un libro nos gusta, como dice Rosa Montero en su libro El amor de mi vida (mi primer libro de 2014), “siempre nos parece que sus páginas nos hablan directamente al corazón, que sus palabras son nuestras y sólo nuestras”. Aquí os dejo los que para mí han sido los mejores. Porque si yo cierro los ojos, estos son los títulos que se me vienen a la cabeza: Más…

La estación perdida

 La estación perdida Use Lahoz lakriticona

   
“Y la vida se deshace en fechas que hacen pensar en lo que no se hizo”

 

Menuda decepción. Después de leer El año en que me enamoré de todas, las sensaciones sobre Use Lahoz eran contradictorias. Por un lado el libro me había gustado. Lo había leído del tirón y la historia me había entretenido. Pero había un pero enorme. Metodio y ese manuscrito al que no le encontré mucho sentido en ningún momento. Aún así, estaba más cerca del sí, del me gusta Use, que del no. Pues bien, ya no. La estación perdida me ha quitado de golpe todas las ganas de seguir leyendo a Use Lahoz, que ha pasado quinientas treinta y tres páginas de suplicio después al apartado de escritores-pereza. Más…

El año en que me enamoré de todas

El año que me enamoré de todas Use Lahoz lakriticona

“Desde la cocina escuché los primeros acordes de ‘Friday I’m love’ y no pude contenerme”
 

Lo primero que me gustó fue el título. El-año-en-que-me-enamoré-de-todas. Me encantó. Sugiere como una bola de discoteca, las luces de neón y una buena y divertida canción de The Cure. Es un título que habla solo. Te dice: “Léeme, que te lo vas a pasar bien”. Después está lo del Premio Primavera de Novela. Apuesta por autores jóvenes. Abre puertas. Me gusta. El primero lo ganó Rosa Montero, mi escritora favorita española, con La hija de caníbal. Años después, Lucía Etxeberría con una novela, De todo lo visible, lo invisible, que marcó la relación más tormentosa de mi vida, como si aquel libro que leí en octubre, antes de todo, hubiera sido el mapa de aquel amor que quemaba y que, casi, destruye. Y El año en que me enamoré de todas, en efecto, ha cumplido, pero sin más. Lo leí en apenas dos días. Lo devoré. Necesitaba algo entretenido y bien escrito. Una historia que me atrapara y que pudiera leer tranquilamente, abstraída en el metro. Que me hiciera volar un poco después del tortuoso penar por el infierno literario que fue leer Las Ardillas de Central Park están tristes los lunes. Más…